“Según lo que
merezcan sus obras”
(Romanos 2:6).
Todo creyente sabe
que entre los atributos de Dios están el ser Omnipresente (que está en todo
lugar); Omnisciente (que todo lo conoce); Omnipotente (que todo lo puede);
Eterno (que no tuvo principio ni tendrá fin); Inmutable (que no cambia); etc.
Pero entre los atributos de Dios también está el ser Justo (que da a cada quien
lo que se merece), veamos Romanos 2:6 lo que dice: “Pagará a cada uno según lo
que merezcan sus obras”. En lo humano, para saber el costo real de las cosas,
no se trata de abrir las páginas de un diario el día de ofertas y ver cuánto piden
por ese algo. Se trata de cuántas horas de vida nos llevó juntar el dinero que
ese algo cuesta. No compramos nada con dinero, lo compramos con tiempo de vida
(palabras sabias de Pepe Mujica (Ex-presidente de Uruguay). Por lo tanto, si
uno trabajó mucho y tiene para comprar una casa de lujo, es porque tiene mucho
tiempo de vida invertido, y no sería “justo” que por menos tiempo de vida
invertido en trabajo, otro recibiera una casa similar. Según nuestro tiempo de vida
invertido en trabajo, así es la remuneración que tenemos, no sería “justo” lo
contrario. Así pues, no es justo que alguien solamente estire la mano y quiera
recibir lo que “tanto tiempo de vida” le ha costado a otro. Todo está en
función de lo que merecemos dice el Señor (Romanos 2:6). Pensar y creer lo
contrario es insensato… y hasta ingrato.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario