“Las guardaba,
meditándolas”
(Lucas 2:19).
Un grupo de pastores
está en los pastizales cuidando sus ovejas, y, repentinamente se les presentan
un ángel, que les dice: “Os traigo buenas de gran gozo, os ha nacido hoy, en la
ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:11). Les explica
también que vayan a verlo y que una señal está para comprobárselos: “El niño
estará en un pesebre envuelto en pañales” (verso 12). Los pastores van y ¿Qué
es lo que encuentran? ¡A un bebé en un
pesebre y envuelto en pañales!, y luego de dicen a los padres lo que recibieron
del ángel. Pero María, la madre del niño nos dice la escritura que: “Guardó
todas esas cosas, y las meditaba en su corazón” (verso 19). Algunas lecciones
que nos deja éste pasaje: 1- Humildad y sencillez, lo que se prueba con el
hecho de que el ángel no le habló a ninguna autoridad, líder, ni persona
pudiente… sino a pastores (verso 8). 2- Cuando algo viene de Dios, no solamente
se nos da el detalle sino también una prueba
o señal, la cual se cumple al ciento por ciento para que tengamos la
certeza que la palabra vino del cielo (verso 12). 3- Cuando se recibe algo importante de parte del
Señor, no se debe divulgar inmediatamente, sino lo debemos guardar por un
tiempo y meditarlo a solas con el corazón expuesto a él (verso 19). Este último
punto nos garantizará un excelente resultado cuando demos a conocer el secreto.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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