lunes, 5 de agosto de 2019

Tarde o temprano.




“La obra de cada uno se manifestará”
(1ª. Corintios 3:13).

No hay ser humano tan malo que no pueda hacer algo bueno, y por el contrario, no hay un ser humano tan bueno que no puede hacer algo malo. Pero, la escritura nos enseña que tarde o temprano, la “verdadera razón” de lo que hacemos será “expuesta” (verso de arriba). Podemos engañar a las personas haciéndonos pasar por una buena, amable, dadivosa, o complaciente persona, pero, llegará el momento en el cuál la razón central de lo que hacemos saldrá a luz. El apóstol nos lo explica en éste mismo contexto inmediato: “El fuego de la prueba, nos lo hará saber” (verso 13 final). ¿Qué significa ese fuego? El fuego simboliza en la escritura censura pero también prueba (Isaías 30:27 y Ezequiel 39:6), así qué, en nuestros momentos críticos las personas sabrán si nos estamos haciendo pasar por buenas, amables, dadivosas o complacientes por empatía o por motivos ocultos (Filipenses 2:3).  El apóstol nos dice que todas esas obras si son con motivos “sanos” se conservarán, de lo contrario serán consumidas por el fuego, y, aunque recalca que la persona “sí” será salva, también recalca que quedará con las manos vacías delante de Dios (verso 15).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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