miércoles, 17 de junio de 2020

El secreto estando preso.




Nos narra la escritura que Jeremías recibe una palabra de Dios: “Clama a mí, y yo te responderé, y te mostraré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3). Ahora bien, el punto principal e importante en éste asunto, es el hecho, que Jeremías está “prisionero” cuando recibe ésta palabra.

Hoy, por circunstancias ajenas a nosotros mismos, el pueblo de Dios está literalmente “prisionero” aunque en casa, y esa situación nos abre paso a uno de dos caminos: El uno es murmurar  y estancarnos espiritualmente; o, dos, aprovechar el tiempo para acercarnos a él, y con oración y estudio, pedir que nos muestre cosas grandes y ocultas que por mucho tiempo no hemos entendido, pero no para vanidad ni provecho propio, sino para compartir con otros amorosa y gratuitamente como él lo hace con nosotros.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario