Sofonías está profetizando
destrucción para Judá por haberse apartado de su Dios (Sofonías 1:2). Y para
que no fueran destruidos, la única solución que dio para ese tiempo fue: “Buscad
a Jehová todos los humildes con justicia y mansedumbre”… quizás así, seréis
guardados en el día del enojo de Jehová (Sofonías 2:3). La eterna solución a
nuestras faltas, y evitar que Jehová se enoje contra nosotros, es un
arrepentimiento sincero (pedir perdón y no volver a hacerlo) con humidad,
justicia y mansedumbre. Hoy, en un mundo en el que nos rodea la corrupción, la
injusticia, la necedad, la necesidad, y por qué no decirlo hasta el hambre, es
muy fácil que nos apartemos de Dios haciendo lo incorrecto. Olvidamos que
pronto pero muy pronto, vienen los juicios de Dios (sino es que ya están cayendo
y no nos hemos dado cuenta, Mateo 24:7 y Exodo 9:14), y seremos destruidos si
no nos acercamos a él con humildad, justicia y mansedumbre.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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