martes, 30 de junio de 2020

Entonces: ¿Por qué os jactáis?




¿Qué tienes que Dios no te haya dado? Y, si cuanto tienes te lo ha dado Dios, ¿Por qué te las das de grande, como si hubieras logrado algo por esfuerzo propio? (1ª. Corintios 4:7). Dios habló al sacerdote Aarón y le dijo: “Toma una vara por casa de cada varón en Israel, y florecerá la vara del varón que YO escoja” (Números 17:1-5). Entre otros versos de la biblia podemos ver que ciertamente el hombre tiene que hacer su labor para “comer” con el sudor de su frente (Génesis 3:19), pero, la “prosperidad” viene únicamente de la mano selectiva de Dios. Nunca, hombre alguno podrá jactarse de haber acumulado riqueza por su propia mano, quien así lo hiciere, trae maldición sobre sí, y sobre su casa, pues nada somos y nada tenemos si no fuera por él (1ª. Corintios 1:29).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario