Confusión: Error o
equivocación que se comete por entender mal algo. El profeta Daniel hablando
con Dios expresa: “Señor, tuya es la justicia, y nuestra la confusión de rostro
(Daniel 9:7). En qué contexto lo dice, en el contexto del pecado, la rebeldía,
y la desobediencia a los mandamientos de Dios (Daniel 9:5). En estos últimos
días el mundo está en “confusión, más bien diríamos absoluta confusión”. Y la razón no es otra más que la misma del
tiempo del que nos habla el profeta.
Hoy más que nunca el
pueblo de Dios, la Iglesia, y ya no digamos el mundo, nos hemos vuelto al
pecado, a la rebeldía y nos hemos olvidado de cumplir los mandamientos de Dios.
La Iglesia se ha convertido en una distracción más, en un cúmulo de eventos (reuniones
de jóvenes, reuniones para solteros, reuniones de señoras, reuniones de
matrimonio, etc. como eventos sociales en el nombre de Dios), convirtiendo SU
plan, en NUESTRO plan. A todas luces hemos olvidado aquella casa de oración, de
compartir el pan, de estudiar la doctrina de los apóstoles, y más aún, hemos
olvidado apartarnos de lo inmoral (Hechos 2:42). ¡Con razón la confusión de
rostro que tenemos”.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario