viernes, 12 de junio de 2020

El trabajo que fatiga.




Es muy natural que luego de una jornada de trabajo, usted venga agotado a casa y en lugar de comer prefiera dormir, hasta Dios, nos mostró que debemos tomar un tiempo para reposar (Génesis 2:2). Ahora bien, una situación es que regresemos agotados de nuestro trabajo, y otra muy distinta, es cuando regresamos desmotivados, amargados, murmurando y sin ánimo de regresar el día de mañana. ¿Por qué es distinto? Pueden ser varias razones, la escritura nos da algunas de ellas estrictamente “materiales”: 1- Estamos en el lugar equivocado, ya que el trabajo solamente nos da para sobrevivir pero no para vivir, no estamos teniendo un ahorro para el futuro, que dicho sea de paso, pronto llegará (Proverbios 13:11b). 2- No cuidamos el fruto de nuestro trabajo cuando hay abundancia, sino  manejándolo sin sabiduría solo gastando en lugar de invertir (Génesis 41: 29 y 35). 3- Cuando en una sociedad lo que uno produce es para todos, pero lo que el otro produce es solamente para él mismo (Eclesiastés 4:9). Ahora, en lo espiritual, la falla es no tomarse de la mano de Dios… ese es el trabajo que nos fatiga (Salmo 37:5)

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario